Probamos el último lanzamiento de la firma de los cuatro aros, el Q3 Sportback. Un SUV Coupé que viene a liderar el segmento premium gracias a su atractivo diseño y a su dinámica de conducción alucinante. Si quieres conocer a fondo todos los detalles, sigue leyendo.

Texto: Javier Conde

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El Audi Q3 nació para triunfar. Triunfar en un sector compacto y premium muy, pero que muy reñido. Pero de momento no ha defraudado y continúa creciendo. Tanto es así que en lo que va de 2019, supera las 6.000 unidades vendidas y es el líder indiscutible de los SUV Premium Compactos. Pero no contento con esto, Audi seguirá ampliando la oferta con el RSQ3 y con este Q3 Sportback que acabamos de conocer.

Saca músculo

El nuevo modelo teutón se ha ‘currado’ una buena sesión de gimnasio para ofrecer una imagen más atractiva a sus clientes. Aunque parezca que es simplemente un Q3 con una línea más deportiva, realmente es un coche muy diferente en casi todos sus aspectos exteriores. Es solo 16 mm más largo que su hermano (4,50 m) pero su pilar A cambia con una luna mucho más inclinada y una parrilla en panal con diseño octogonal.

Ahora bien, el foco de todas las miradas es sin lugar a dudas la zaga. A ella se llega mediante una caída de techo muy marcada y de un spoiler prominente. Otro elemento visual diferenciador es su difusor, con presencia y músculo desde el acabado S-Line. Visto desde el lateral, el Q3 Sportback impone. Impone porque Audi ha querido remarcar la imagen poderosa con un nervio en la talonera mucho más enfatizado y ha bajado la carrocería casi 3 centímetros. Además, desde esta posición lateral, apreciamos el bonito diseño de sus llantas que están disponibles desde 17 hasta 20 pulgadas.

Espacio, tecnología y conectividad

Sentados en el puesto de conducción la verdad es que las calidades son magníficas, idénticas a las de la última generación del Q3. Desde el acabado más básico Audi ofrece instrumentación digital con pantalla de 10,25 pulgadas. Los niveles superiores ofrecen ya el Audi Virtual Cockpit Plus de 12,3 pulgadas con hasta tres diferentes modos de visualización. Todo ello secundado por una pantalla central táctil de 10,1 pulgadas, rápida e intuitiva que establece contacto con los teléfonos móviles y es compatible con Android Auto y Apple CarPlay. La consola central también cuenta con dos puertos USB, uno compatible con tipo C.

Esta tecnología se fusiona con los materiales perfectamente acabados y un empaque perfecto en cada resquicio del habitáculo. Interior que pese a sus líneas externas deportivas, transmite la misma sensación de espacio que su hermano. Detrás, hay hueco más que de sobra para las piernas, mientras que el destinado para la cabeza, pese a estar comprometido por esa caída antes mencionada, permite acomodar a un adulto de más de 1,85 metros.

Y por si eso no fuera suficiente, el maletero cubica un volumen de 530 litros, que pueden llegar a superar los 600 litros gracias a los 13 cm de desplazamiento longitudinal que ofrecen sus butacas posteriores.

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Amplia gama mecánica

Desde el lanzamiento, la firma de Ingolstadt oferta este Q3 Sportback con dos versiones gasolina y otras tantas diésel. Además prevé ampliar su gama con la comentada versión RSQ3 Sportback con el exquisito 2.5 TFSI de cinco cilindros y 400 CV así como con la micro-híbrida de 48 V en el motor 1.5 TFSI asociado a la caja de doble embrague S tronic y a la etiqueta ECO.

Comenzando por la dupla de gasóleo, la oferta viene determinada por los 35 TDI y 40 TDI de 150 y 190 CV, respectivamente. Ambos van asociados a la caja de doble embrague S tronic de 7 marchas aunque sólo el más potente está disponible con la tracción total quattro.

Los gasolina, bautizados como 35 y 45 TFSI, entregan en cada caso 150 y 230 CV. Este último, cuenta además con 350 Nm de par máximo y una aceleración de 6,5 segundos que completan unas prestaciones sobresalientes para un coche de este segmento. El motor de acceso, el 35 TFSI, es el único modelo con caja manual de 6 velocidades y, al igual que el diésel, tracción delantera.

¿Y cómo van?

Durante la presentación por tierras granadinas y malagueñas, Audi tenía disponible los Q3 Sportback 35 TDI y 45 TFSI Quattro. Antes de comentar las sensaciones del coche en general, particularizaré detalles de los modelos en particular.

La versión diésel de 150 CV nos ha dejado un sabor agridulce. Un buen comportamiento, pero con la imperiosa necesidad de más potencia. Un motor al que, en ciertos rangos de revoluciones, se le nota perezoso. Por ende, su caja automática no termina de rendir de forma tan perfecta como en sus hermanos de gama, es menos directa. Y tras una ruta, principalmente de autovía, el consumo de esta primera prueba giró en torno a los 7 l/100 km frente a los 6 litros homologados.

Por otro lado, el motor gasolina de 230 CV nos ha parecido todo lo contrario. Potencia de sobra sumada a unos 350 Nm que aparecen entre las 1.500 y 4.400 rpm consiguen una buena patada en prácticamente todo el rango de vueltas. Además la caja S tronic de doble embrague es precisa, directa y rápida, algo que se presupone en un coche de este calibre pero que no siempre es así.

No hay apenas intervalo de tiempo entre que decidimos frenar y posteriormente acelerar a fondo, es casi inmediato. Son muchos caballos sí, pero están muy bien aprovechados. Preferimos no pensar en cómo irá la versión RS de 400… La prueba con este motor cifró un consumo en torno a los 10 l/100 km. Y digo en torno porque se pueden bajar si conducimos tranquilos y dispararlos si exprimes su motor en tramos secundarios.

Generalizando, estamos ante un coche preciso en cuanto a dirección. El sistema de dirección progresiva de Audi facilita sobremanera el control del coche a medida que la curva es más revirada. Así, Audi logra una conducción más sencilla, más segura. En carreteras reviradas esto nos ayuda a no fatigarnos demasiado y hacer kilómetros por secundarias sin dejar de divertirnos. En carretera muestra un aplomo digno del coche que es y realizamos más de 100 kilómetros de carretera abierta sin inmutarnos.

Otro elemento que eleva un peldaño la comodidad de conducción en este Q3 Sportback es la suspensión deportiva de serie (opcional en el Q3). Pero en nuestro caso, las unidades de prensa contaban con la suspensión adaptativa “Damper Control” que modifica la dureza de la amortiguación en función del modo de conducción elegido. 6 modos disponibles, entre los que destaca el “off-road” que nos permitirá divertirnos por algún tramo fácil fuera del asfalto.

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Un buen ‘desde’

La red de concesionarios de Audi ya cuenta con los nuevos Q3 Sportback. El acabado de acceso, el Básico, arranca en 39.180€ para el 35 TFSI y 40.650€ para el 35 TDI, lo que implica un sobrecoste de 2.850 € respecto al Q3. El siguiente nivel de acabado, el Advance, eleva la tarifa en 2.800€ respecto a la versión de salida, mientras que el S-Line supera la barrera de los 50.000€ en las versiones más prestacionales de diésel (50.240€) y gasolina (55.560€). Por último, el acabado tope de gama, Black Line, arranca en 46.110€ para el 35 TFSI; 57.640€ para el 45 TFSI Quattro; 47.580€ para el 30 TDI; 52.240€ para el 40 TDI Quattro.

Como bien sabemos, equipar un Audi requiere de chequera. El nuevo Q3 Sportback está a la venta por un precio razonable para lo que ofrece en diseño y conducción. Pero hay que pesar en la balanza lo que finalmente nos costará adquirir una unidad con un alto nivel de equipamiento.

En cualquier caso, Audi ha hecho un trabajo fantástico con su nuevo “mini Q8” como dicen ellos. Es muy bonito por fuera, acogedor por dentro y divertido al volante. Esperamos tenerlo en nuestras manos de nuevo muy pronto para traeros una prueba más a fondo de las versiones que nos faltan por conducir.

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