Estas probablemente ante uno de los modelos más importantes que ha lanzado Audi en los últimos tiempos. El nuevo Q5 Sportback viene para dar ese toque de deportividad a la ya de por sí excelente personalidad que atesora el modelo original.

Cuando BMW decidió lanzar al mercado el BMW X6 allá por el 2008 pocos eran los que pensaban que los SUV de corte coupé (también denominados CUV) tendrían éxito. Pero el tiempo pone a todo el mundo en su lugar y casi tres lustros despues, este tipo de carrocerías supone ya casi el 20% de los SUV. Porcentaje que aumenta hasta casi el 40% si hablamos de los todocaminos compactos o medios, categoría en la que se inscribe el nuevo Audi Q5 Sportback que hemos podido conducir por primera vez.

Y es que la firma de los cuatro aros le ha cogido el gusto a esto de las carrocerías de corte coupé para sus SUV. Desde que apareciera el Q8 ya son cuatro con este Q5 Sportback los modelos de corte deportivo que propone, entre los que se encuentran el e-tron Sportback y el Q3 Sportback y a los que en pocas semanas se unirá también el Q4 Sportback.

En el caso del Q5 Sportback, no te voy a engañar: cuando Audi lanzó las primeras imagines oficiales mi comentario fue bastante escéptico por el hecho de que no parecía integrar tan bien esa caída del techo como en el Q3 Sportback. Pero verlo en vivo me ha hecho rectificiar y aunque quizá sea por el acabado Black Edition de la unidad que he tenido la oportundidad de probar de primera mano, pero la realidad es que este Q5 Sportback me parece infinitamente más bonito que el BMW X4 o el Mercedes-Benz GLC Coupé, sus principales rivales.

Ojo, no lo digo solo yo sino que el usuario final también parece apostar por esta carrocería Sportback para el Q5 ya que el 43% de los pedidos del modelo corresponden con ella. Un dato que sorprende incluso más cuando la mayoría de esos clientes no lo habían ni visto.

Entra por los ojos

Como decimos, su diseño evoca deportividad, más incluso de lo que uno pueda pensar al principio. Para diferenciarlo del Q5 no solo hay que fijar la vista en el pilar C, con esa caída tan pronunciada y característica, sino también en el frontal. Allí se observan una firma lumínica diurna específica. Hablando de luces, las traseras mantiene la tecnología OLED con los que además de poder personalizar una firma exclusiva cuentan con una función de seguridad iluminándose de manera automática cuando detectan que el coche de detrás se acerca demasiado.

Más detalles vistosos, el pequeño alerón sobre el portón, el difusor posterior o el hecho de que se haya suprimido la versión básica de la gama y esta comience directamente con el Advance, dejando como los más deportivos el S line y el Black Line. Por cierto, en lo que a tamaño se refiere, mide 7 mm más que el Q5 ‘normal’, hasta los 4,69 metros, y su altura se ha rebajado en 2 mm, hasta los 1,66 metros.

Igual de habitable

Cotas que se traducen en un habitáculo espacioso y bastante habitable. Cierto es que el maletero pierde 40 litros frente al Q5 pero los 510 litros que cubica el Q5 Sportback son más que notables ya que los acompaña de un hueco bastante regular y de una boca amplísima.

En caso de requerir más espacio podemos abatir la segunda fila y obtener 1.480 litros o adquirir la banqueta trasera plus con la que las plazas traseras se desplazan longitudinalmente en 12 cm pudiendo así ganar 60 litros para el maletero en su zona más adelantada. Detrás tampoco hay peros ya que un adulto de estatura media como un servidor (mido 1,79 metros) tiene hueco de sobra tanto para las rodillas como, sobre todo, para la cabeza.

En lo que respecta al puesto de conducción, lógicamente, no hay diferencia alguna con el nuevo Q5 con un salpicadero completamente digitalizado y presidido por una pantalla central de 10 pulgadas y por un cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas. La conectividad está a la orden del día mientras que los mandos de la climatización son manuales.

No vamos a dejar de comentar la calidad percibida general, con unos ajustes perfectos en prácticamente todas sus zonas así como una elección de materiales exquisita, con cueros de alta calidad, maderas, aluminios pulidos e incluso tramados en fibra de carbono. Si hablamos del equipamiento, sin fisuras, destacando esos servicios conectados o ese equipo de sonido firmado por Bang&Olufsen. De 10.

Los phev cobran importancia

Mecánicamente comparte gama, obviamente, con el Q5 por lo que este Q5 Sportback propone un gasolina 45 TFSI de 265 CV, tres diésel de 163 CV (35 TDI), 204 CV (40 TDI) y 341 CV (este último el prestacional SQ5 TDI) así como una dupla híbrida enchufable bajo el apelativo de TFSIe con 299 CV (50 TFSIe) y 367 CV (55 TFSIe).  

Es decir, una gama completamente electrificada puesto que más allá de los phev, todos los de combustión suman un sistema de hibridación ligera de 12 voltios que pasa a ser de 48 voltios en el caso del SQ5, luciendo así la etiqueta ECO de la DGT. Los TFSIe, por su parte, portan el sello CERO. Todos se combinan con cajas de cambio automáticas mientras que el diésel de acceso es el único que no porta la tracción quattro.

Probamos el Q5 Sportback

Durante la toma de contacto pudimos conducir primero el 55 TFSIe y posteriormente el 40 TDI. Tras serpentear por carreteras reviradas y circular por autovía, no nos extraña que los phev ya supongan el 20% de las ventas totales del Q5. No solo me dejó impresionado el empuje que atesora este 55 TFSIe con esos 367 CV funcionando de manera brillante al unísono, necesitando tan solo 5,3 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, sino que si decidimos movernos exclusivamente con el bloque eléctrico de 143 CV, lo podremos hacer durante al menos 62 kilómetros.

Y aunque es la cifra homologada también podemos decir que es real, pues durante esta toma de contacto nos quedamos a pocos kilómetros de logarla, realizando una conducción forzada. En caso de hacerlo para gastar menos, al conseguiremos incluso superar. Rango que consigue gracias a la batería de 17,9 kWh de capacidad, lo que redunda en un consumo de 5,3 l/100 km que, en condiciones reales, puede incluso rebajarse a menos de 4 l/100 km.

En el caso del 40 TDI es probablemente el motor más equilibrado ya que también se consigue un gasto medio de combustible bastante ajustado (homologa 6,2 l/100 km) acompañándolo de un empuje bastante progresivo. En lo que a dinámica se refiere se torna casi como obligatorio montar la suspensión neumática adaptativa que permite variar la altura libre de la carrocería en hasta 60 mm, incrementándola en 45 mm si se seleccionan los programas off road y allroad y rebajándola en 15 mm con el programa dynamic.

En definitiva, Audi ha vuelto a dar en la tecla con este Q5 Sportback, un modelo en el que tienen depositadas muchas esperanzas comerciales, más cuando sabemos que el precio de partida es de tan solo 3.000 euros más a igualdad de equipamiento. Para que no lo busques, hablamos de una tarifa de inicio de 55.810 € para el Advance, que se incrementa en 2.500 € para el acabado S line y en otros 3.500 € sobre el segundo para el Black Line. Un completo acierto.

Con los RS e-tron GT y R8 en el Jarama

Adicionalmente a este primer hedocontacto del Q5 Sportback, pudimos asistir igualmente al circuito del Jarama a lo que era el arranque de los cursos de conducción de Audi: los Audi Driving Experience que recorrerán toda España hasta el mes de octubre. En concreto, las siguientes fechas serán del 23 al 25 de septiembre en Ascari (Málaga), donde se impartirán los cursos Performance, y el 14 y 15 de octubre en el circuito de Los Arcos (Navarra), donde se impartirán los cursos Progressive.

En el caso del Jarama el protagonismo fue sin duda tanto para el conocido R8 Performance como para el novedosísimo RS e-tron GT, la nueva berlina 100% eléctrica que en pocas semanas pasará por nuestras manos y que se encargó de demostrarnos que la ausencia de sonido mecánico no es impedimento para dibujar una sonrisa en nuestro rostro. Los 646 CV y, sobre todo, los 3,3 segundos que necesita para pasar de 0 a 100 km/h son una excelente carta de presentación a lo que se suma una frenada contundente y que sorprende, pues no hay que olvidar que hablamos de un coche de más de dos toneladas de peso.Los cursos Sportscar tienen un precio de 550 euros para los clientes de Audi, y de 650 euros para el resto de participantes; en el caso de los Performance son de 420 y 340 euros, respectivamente mientras que los Progressive, el precio va de los 200 euros (cliente) a los 240 euros (no cliente).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: