Con el final de su primer ciclo de vida próximo, analizamos si el Hyundai Kona eléctrico consigue llegar a la autonomía prometida, la misma que se incrementó con el montaje de los neumáticos Michelin que vienen montados en nuestra unidad.

Hablar del Hyundai Kona eléctrico es hacerlo, a día de hoy, de uno de los vehículos eléctricos más cotizados. Tal es así que consiguió alzarse con el cetro del mes de noviembre de 2020 y recortar distancias con el que es el auténtico líder de la categoría, el Renault ZOE afianzando además el segundo puesto de todo el año 2020. Un hecho muy a tener en cuenta dado el precio de partida de la que no solo entendemos que es la versión más racional sino también la más vendida, el Kona eléctrico de 150 kW, cuya tarifa arranca en los 30.440 € con todos los descuentos aplicados (el PVP es de 40.150 €). Valor que corresponde con el acabado Klass y que llega hasta los 37.790 € de nuestra unidad (47.500 €), el Style 2C con una autonomía final de 484 km.

Matizamos lo de la autonomía final porque el Kona eléctrico ofrece esta variante con casi 40 km adicionales de autonomía (un 8% más) que se consiguen simplemente por montar unos neumáticos de menor resistencia a la rodadura, como son los Michelin Primacy 4, así como una serie de modificaciones en los bajos para reducir la resistencia al aire y mejorar la aerodinámica. Mejoras que afectan únicamente a la versión más potente, pues la de 100 kW se mantiene con los 289 km finales.

Prueba de autonomía del Kona eléctrico

Dado que el modelo probado es básicamente el mismo que condujimos hace algo más de dos años (de hecho Hyundai ya tiene lista la actualización del modelo para este 2021 con un diseño mucho más atrevido en el frontal), lo que vamos a hacer en esta hedoprueba es ver si en realidad cumple lo que promete en cuanto a autonomía.

Podría empezar por el final hablando muy positivamente de él pero como no quiero avanzar ningún spoiler os lo vamos a desgranar. Lo primero que nos llama la atención al cogerlo de las manos de mi compañero, Javi, es que en el acumulado de los 2.400 kilómetros que llevaba realizados el coche el consumo medio fue de 18,1 kWh cuando el homologado oficial ronda los 15 kWh/100 km. Sin embargo, no otros reseteamos nuestro valor y no podemos estar más contentos con el resultado.

Hemos realizado pruebas por todo tipo de escenarios aunque la autovía y la carretera secundaria han prevalecido. Con todo, nuestro consumo medio ha sido de tan solo 14,1 kWh/100 km, un valor muy sobresaliente que nos permitiría aproximarnos con total certeza a la autonomía homologada. De hecho, con dicho valor llegaría a los 453 kilómetros finales, algo que hace años sería impensable.

Si nos movemos únicamente por ciudad, el gasto se consigue rebajar a los 11 kWh/100 km haciendo eso sí un uso intensivo del modo Eco+, con el que se desactiva el climatizador, se reduce la sensación de empuje y se limita la velocidad a los 90 km/h, más que suficientes para el entramado urbano. Por último, circulando en autopista a velocidad constante de 120 km/h, el gasto se incrementa, lógicamente, hasta casi los 19 kWh/100 km. En estos dos casos, la autonomía final que conseguiríamos sería de 585 y 336 kilómetros, respectivamente.

Esto es lo que tarda en cargar

Una vez que sabemos lo que gasta, ahora toca conocer cuánto tarda en recuperar toda esa energía. Una de las ventajas de este Kona eléctrico es que puede enchufarse a tomas rápidas tanto de 50 kW como de 100 kW. En nuestra prueba no necesitamos realizar este tipo de conexión ya que pudimos hacerlo tanto en una doméstica como en una pública de 7,4 kW. En el caso de conectarlo a estas tomas rápidas, has de saber que tendrás que esperar algo más de una hora en el caso del primero y cerca de 40 minutos en la segunda opción, siempre para llenar el 80%.

Si puedes conectarlo a tomas públicas de 7,4 kW de potencia, los tiempos variarán en función del estado de carga. En diferentes días comprobamos que con el 42% restante nos ponía que tardaba 7 horas y 10 minutos o con el 52%, cinco horas y media. La realidad es que en intervalos de una hora o una hora y media conseguí pasar, respectivamente, a tener el 50% y el 66%, es decir, a ganar un 8 y un 14%. A poco que sepamos gestionar estas cargas quizá no llegue a ser necesario tener que cárgalo en casa. Nosotros directamente no lo hicimos, primero porque no disponíamos del cable Mode 2 para enchufe doméstico y segundo porque con los datos de autonomía que obteníamos en cada carga nos daba para manejarnos de sobra en nuestros quehaceres diarios.

Cómo va el Kona eléctrico

Llegados a este punto no queremos dejar pasar por alto el que quizá es uno de los apartados que más nos ha gustado de este Kona eléctrico: su comportamiento. Circunstancia de la que ya tuvimos las primeras pinceladas en aquel contacto y que ahora hemos confirmado en esta prueba. Más allá de la calidad y la vistosidad que desprende su puesto de conducción, con un entorno digital, me ha llamado poderosamente la atención lo bien que se mueve este Kona eléctrico.

Cierto es que en comparación con un Kona de combustión el peso extra aportado por nuestras baterías le hace ser algo más torpe en vías sinuosas, pero para movernos por ciudad y por carretera es una perfecta alternativa. Si piensas que los neumáticos tienen algo que ver en ello, te equivocas, pues su seguridad y eficacia es tan buena como cualquier otro, con el añadido de tener un mayor recorrido.

También hemos de deciros que el alma de este coche cambia por completo en función del programa escogido, Eco+, Eco, Normal o Sport, sino que también se modifica la autonomía. Entre el más eficiente y el más picante hay casi 20 km de distancia. Algo similar ocurre al activar la calefacción (Heat) o el aire acondicionado, reduciendo en aproximadamente 10 km su recorrido final.

La ventaja que aporta este Kona eléctrico es que los modos de retención nos permitirán aguantar la carga al máximo, sobre todo si circulamos por entorno urbano. Manejados mediante las levas situadas tras el volante podremos llegar incluso a realizar una conducción de un solo pedal.

En definitiva

La conclusión a la que uno llega con modelos como este Kona eléctrico ataviado con los neumáticos Michelin Primacy 4 es que la electrificación es posible si sabes cómo hacer bien las cosas. Hyundai ha conseguido quitar de un plumazo las preocupaciones relativas a la autonomía ya que los casi 450 km que puedes realizar con su Kona EV son más que suficientes para planteárselo. También lo es el hecho de que solo haya que desembolsar 500 € más por las gomas galas, pues cada kilómetro en un vehículo eléctrico cuenta. Ahora solo falta por ver cómo luce en persona el nuevo Hyundai Kona eléctrico 2021 porque lo que está claro es que a nivel de rendimiento estamos ante uno de los coches eléctricos más importantes y representativos de nuestros mercado. Normal que se haya afianzado como la segunda opción más demandada.

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