Hemos probado el que posiblemente sea el SUV con el diseño más atrevido de la firma Mitsubishi, el Eclipse Cross. Te contamos a fondo como es el modelo nipón que esconde virtudes y defectos por igual.

El Mitsubishi Eclipse Cross surge en 2018 con el objetivo de la marca de contar con un modelo entre su ASX y Outlander. Han conseguido afianzarlo como un coche reconocido en su segmento y pese a su durísima competencia, no ha obtenido malos resultados con el paso del tiempo. Veamos si sus datos son positivos para, de verdad, hacerse un hueco express en este segmento C-SUV que tanto está dando que hablar durante estos últimos tres años.

Diseño Coupé

Sus 4,40 metros de largo, 1,80 de ancho y 1,68 de alto pueden, a priori, no decirnos nada. Son medidas sin más que encajan en los parámetros del segmento y se asemejan a las de sus rivales. Pero cuando lo vemos, apreciamos realmente el carácter de este Eclipse Cross. Derivado del mítico cupé noventero, Mitsubishi ha mantenido la apuesta arriesgada en este aspecto de diseño.

El frontal podríamos decir que es algo más continuista. Mantiene la esencia de la marca y comparte muchos elementos con otros modelos como el ASX o el Outlander. Sin embargo, su zaga escapa de toda normalidad y presenta una luna partida y un alerón que le dota de un toque deportivo a la vez que diferenciador. La caída del techo no provoca una habitabilidad menor para los ocupantes traseros.

Mitsubishi ha conseguido convertir su mítico Eclipse en un SUV con el ADN campero que le debe caracterizar. Paragolpes voluminosos, una buena altura libre al suelo y plásticos que protegen las partes bajas del vehículo son las tres características off road más destacables del todocamino asiático.

De puertas para dentro

La habitabilidad como ya comentaba está muy bien resuelta. El puesto de conducción y del copiloto presenta espacio más que de sobra para viajar cómodos y sin agobios. La altura es buena delante pero sí perjudica algo más en las plazas traseras pero sin llegar a ser un hándicap para que las ocupen adultos de talla media. El maletero no llega a los 400 litros por lo que no es una cifra para tirar cohetes dentro del segmento. Si abatimos los asientos conseguiremos algo más de 1.100 litros.

La calidad de los materiales está en la media del sector. El salpicadero tiene una buena presencia, los materiales son blandos y la calidad de los asientos, en nuestro acabado, le daban un toque más premium al habitáculo. La consola central cuenta con una pantalla de 7 pulgadas que se pueden manejar desde la propia pantalla táctil o desde el touchpad situado justo al lado de la palanca de cambios automática. Solución si cabe bastante más cómoda y que nos dará más seguridad para manejar la pantalla durante la conducción.

Motor único por ahora

El bloque que se esconde bajo el capó de este Eclipse Cross es el 150T. El motor turboalimentado de cuatro cilindros y 163 CV que de momento es la única alternativa mecánica de la firma nipona para su Eclipse Cross. El par, 250 Nm, aparece desde muy abajo, tan solo a las 1.800 vueltas y se mantiene hasta por encima de las 4.000 rpm. Las cifras tanto de fuerza como potencia son a priori bastante notables. Pero uno de sus principales lastres es la caja de cambios automática CVT de 8 relaciones prefijadas que funciona, como es habitual en un CVT, de manera irregular. No somos nosotros unos fieles seguidores de las cajas de variador continuo por lo que quizás la caja manual de seis velocidades sea más apropiada si queremos sacarle mejor rendimiento al motor.

Otra de las cosas negativas provocadas por su CVT, son sus consumos. Partiendo de la base de que gestionándolo uno mismo con la caja manual no distará mucho, los consumos de este SUV tras una semana de pruebas han sido de 8,1 litros. En función del uso que le demos, podremos variarlo considerablemente. Si solo le dedicamos kilómetros por carretera a velocidades muy constantes, podremos circular en 6,5 litros aproximadamente. Si en cambio tenemos el coche para un uso exclusivo de ciudad, podemos estar hablando de cerca de 10 litros de consumo. Por eso, tras una prueba completa de carreteras urbanas, secundarias y algo de off road, la cifra mixta de consumo ha girado sobre los 8 litros.

Acabado y precio

Mitsubishi dispone de los acabados ya de sobra conocidos. Challenge, Motion y Kaiteki. Nuestra unidad equipaba la versión tope de gama. Elementos como el Head-up Display, las llantas de 18, los sensores de aparcamiento o la climatización bizona vienen de serie. Además, la transmisión automática asociado a la tracción 4WD de nuestra unidad incrementa el precio. Este modelo parte desde algo más de 20.000€ para la versión de acceso, cambio manual y tracción delantera. A medida que subimos niveles de equipamiento, este SUV nipón incrementa su precio hasta superar los 30.000€ de nuestra unidad en particular. Un rango tan amplio de niveles de equipamiento, alternativas de transmisión y dos tipos de tracciones hace que el precio pueda variar ampliamente. Un precio que puede sonar alto pero que no se aleja nada de la media del segmento y sus rivales más directos en acabados. 

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