Probamos la quinta generación de uno de los coches más conocidos y exitosos de la historia del segmento B. El Renault Clio ha cambiado en infinidad de cosas e intentaremos comentarlas todas ellas. Hemos probado la versión gasolina de 130 CV en su acabado RS Line y cambio automático.

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El utilitario francés llega para dominar un sector hegemonizado por el SEAT Ibiza hasta la fecha. No obstante, desde su nacimiento en 1991, el Clio ha cosechado más de 15 millones de unidades vendidas, cifra que le avala para recuperar el cetro que actualmente posee el modelo español.

Diseño ganador

Esta quinta generación del Clio tiene similitudes con su anterior entrega además de recordarnos también, al diseño del Mégane. Ahora la carrocería mide 4,05 metros (1,2 cm menos), 1,44 metros de alto (1 cm menos) y 1,80 de ancho que, estos sí, le otorgan una presencia física dominante y propia casi de un modelo de talla superior.

El frontal cuenta con el logo en gran tamaño, unos faros de LED para todas las funciones y con la ya famosa forma de C invertida. Su zaga mantiene la línea estética rasgada del frontal y acentúa la anchura del vehículo con unos faros traseros afilados que también montarán tecnología LED aunque no en todas las funciones. En posición lateral vemos sus llantas de 17 pulgadas en nuestra unidad y los tiradores de las puertas traseras integrados en los marcos.

Nuestra unidad, la RS Line, cuenta con elementos específicos orientados a la deportividad. Paragolpes, diseño de llantas, parrilla en el exterior y asientos o volante en el interior.

Subidón en el interior

Dejando a un lado que la unidad probada es la tope de gama en cuarto a deportividad, vamos a centrarnos en los elementos comunes de este nuevo Clio. La mejora interior es alucinante según nos sentamos en el puesto de conducción. Mejores acabados, materiales, buenos empaques y todos los elementos bien ajustados para darle un apartado visual sobresaliente.

El Smart Cockpit es un plus de tecnología ya que se visualiza en el cuadro de instrumentos de 10 pulgadas acompañado de una pantalla en posición vertical de hasta 9,3 pulgadas. Confort tecnológico que se acompaña de un espacio bueno tanto en el puesto de conducción como en el del copiloto. El puesto al volante es bajo, de corte diría que deportivo, lo que convierte a este Clio en cómodo para cualquier conductor.

Sí es cierto que en las plazas traseras nos tocó introducir a 3 jóvenes de 1,80, eso sí, para un trayecto de apenas cuatro kilómetros. Y sin lugar a dudas, aquí es donde el Clio destapa su verdadera identidad, segmento B. Ni por asomo pueden viajar tres ocupantes adultos juntos. Nada de espacio para las piernas y menos todavía para los hombros. De todos modos, pese a no ser un dato positivo, que alguien me diga en qué utilitario viajan cómodos tres grandullones en la parte de atrás…

Gama mecánica muy económica

Esta quinta generación del Clio llega plagada de ofertas mecánicas. En el apartado diésel encontramos el 1.5 Blue de 115 CV y 85 CV que también hemos probado y que a continuación te resumimos. En gasolina hay disponible los 1.0 SCe de 75 CV, y TCe 1.0 de 100 y 1.3 de 130 CV.

Nuestra unidad, la de 130 CV, es sin duda la versión más sobrada en todos los aspectos. Una potencia que entra a las 5.000 revoluciones y unos 240 Nm que empiezan a aparecer desde las 1.600 vueltas. Por tanto, el coche entrega fuerza desde muy abajo y gracias a ello, en 9 segundos habremos alcanzado los 100 Km/h. 1.248 kilos que se mueven con ligereza gracias a este sobrado motor que, lejos de despegarse de las cifras de consumo, casi clava lo homologado. Renault registra un consumo en este modelo de 5,8 l/100 km y nosotros cerramos la prueba en 6,2 litros. Una cifra sensacional para un coche de 130 CV.

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Dinámica competitiva

Para ir acabando, simplemente decir que el nuevo Clio sorprende por su dinámica. Tanto en carretera abierta como por tramos urbanos, notamos un guiado de la carrocería alucinante. La suspensión está perfectamente equilibrada y ofrece confort y reduce ruidos al circular por tramos muy bacheados.

La caja de cambios automática de 7 velocidades y doble embrague funciona muy muy bien. No es ruidosa, es progresiva y engrana las marchas en el momento adecuado prácticamente en el 100% de las ocasiones. Pero en ciudad no cuenta con el LAG típico de otras cajas y en el modo Sport se reacondiciona para exprimirnos la máxima potencia siempre y de la manera más óptima. Por no hablar de sus funciones en modo ECO para reducir más, si cabe, los consumos de este utilitario francés.

De cabeza al éxito

Por tanto estamos antes un utilitario que es bueno en prácticamente todo. Amplia gama de motores, cuatro niveles de acabado, tecnología, confort, dinamismo y diseño. Lo tiene todo. Además, Renault lanzará en 2020 modelos híbridos lo que le hará favorito candidato al título del segmento.

Y si a todo esto le añadimos un precio de salida con descuentos, para esta unidad, de 18.062€, hablamos definitivamente de la alternativa perfecta. La unidad probada, con los extras equipados del Pack BOSE RS Line, Pack Park Assist Premium, Carga por Inducción y Detector de ángulo muerto, asciende hasta los 18.825€ que para un tope de gama sigue siendo realmente excepcional.

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