Analizamos las dos propuestas de KIA para el ámbito metropolitano. Rio y Picanto acaban de actualizarse con interesantes novedades. ¿Cuál se adecúa mejor a ti?

No hay duda de que KIA es una de las marcas que más ha apostado por sus vehículos urbanos. Si bien es cierto que en los últimos años ha despuntado por ser un fabricante especialmente volcado con los todocaminos, eso no impide que haya dejado de lado al segmento más urbanita. En este caso está bien representado tanto por el Rio como por el Picanto, una doble apuesta que acaba de renovar con el objetivo de seguir aumentando ventas a sabiendas de que son los SUV son los que dominan el corazón del usuario.

KIA Picanto

Empezando por el más pequeño, el Picanto ofrece una imagen mucho más fresca y juvenil que la de hace décadas. De hecho nos atrevemos a decir que es una de las alternativas del segmento a más vistosas de la actualidad, más aún si sumos el acabado GT Line que tenía nuestra unidad.

Un nivel que además viene a enfatizar los cambios introducidos en esta actualización y que afectan tanto al paragolpes como a luz diurna integrada en los faros, a los grupos ópticos traseros y el parachoques posterior. Llantas de aleación de nuevo cuño así como una paleta de colores un poquito más extensa consiguen redondear un conjunto bajo ese término GT Line que sin duda aporta un punto distintivo respecto a su competencia.

En el habitáculo la calidad percibida es la que se espera de un coche de estas características… y con este precio. Cierto es que abundan los plásticos duros en toda la parte alta del salpicadero, así como en los paneles de las puertas pero con esta actualización también hemos mejorado un poco en aspecto visual. Nuestra unidad no incorporaban la pantalla central de ocho pulgadas que si se puede adquirir opcionalmente por 1.000 €.

Lo que nos ha gustado sobre todo es el tapizado y la nueva personalización que presenta el interior con unas molduras en rojo que aumentan la vistosidad y que mantienen esa línea deportiva del exterior. Pese a sus escuetas dimensiones y al tratarse de un vehículo urbano la verdad es que este Picanto sorprende también por espacio interior ya que las dos plazas traseras son bastante cómodas para albergar a un adulto de 1,80 m.

Mecánicamente apenas hay cambios y nuestra unidad incorporaba el típico motor que se destila en este segmento: atmosférico de gasolina y con una potencia que ronda los 80 CV. En concreto hablamos del 1.2 DPi que genera 84 CV y que se combina con una caja de cambios manual de cinco relaciones. Es un motor vivo al que le gusta ir en un régimen alto de vueltas para sacarle el máximo rendimiento. La caja de cambios de cinco velocidades tiene un tacto preciso y suave con unos desarrollos bien regulados para sacar el máximo provecho tanto a las prestaciones como al consumo.

Cierto es que es una categoría que se está electrificando cada vez más hablar de un consumo medio en torno a los 7,2 l/100 km quizás resulte demasiado elevado. Pero donde destaca sin duda este Picando es en el comportamiento ágil y muy reactivo sobre todo cuando nos movemos por el contexto urbano. Basta un simple toque de volante para entrar con firmeza y con decisión en las enrevesadas calles de las metrópolis.

Ahora bien por lo que cuesta esta unidad del Picanto GT Line, 12.871 € con los descuentos aplicados, quizá vea con buenos ojos invertir 2.779 € y dar el salto al siguiente segmento, el B, y optar por su hermano mayor, el KIA Rio 1.0 T-GDI de 100 CV con acabado Drive.

KIA Rio MHEV

Pero ojo, porque si solo queremos optar por un coche más grande, el Rio mide 4,06 metros de largo, siempre podemos optar por el acabado básico, Concept, y por el mismo motor que animaba al Picanto, ahorrando entonces 1.621 €. Si optamos por el Drive con el bloque atmosférico, el sobreprecio será de solamente 1.011 €.

Ese incremento longitud frente al Picanto, se percibe tanto en su presencia estética externa como en el interior. Es lo que diseño se refiere el Rio también ha recibido una ligera actualización que afecta a determinados puntos de su diseño tales como los paragolpes, las parrilla Tiger Nose o la tecnología LED presente en los faros delanteros y traseros.

De puertas para dentro se ha mejorado la sensación de calidad percibida en la que cobra especial protagonismo la nueva pantalla central de tipo flotante con 8 pulgadas y el sistema multimedia UVO Connect integrado. Tampoco desmerece en absoluto en términos de seguridad, con un amplio elenco de asistentes, mientras que por espacio se postula como una de las mejores alternativas de su segmento al brindarnos 325 litros.

Ahora bien, lo más importante de esta actualización recae sobre su apartado mecánico pues el Rio estrena el sistema de microhibridación en sus motores T-GDI. El de nuestra unidad era el básico, el de 100 CV que a simple vista apenas aporta cambios respecto a su predecesor de no ser por la nueva caja manual inteligente.

Una transmisión que es capaz de desacoplarse de manera automática cuando circulamos con baja carga de movimiento para reducir ligeramente el gasto. Se activa al conectar el modo Eco y aporta un plus de confort. De hecho, es relativamente sencillo moverse en valores cercanos a los 6,5 l/100 km mientras e incluso menos.

En definitiva

KIA sigue poco a poco demostrando que ya no es esa marca de bajas aspiraciones. Lleva años bien posicionada, con una cartera de productos de gran apariencia, elevada calidad y rendimiento de lo más eficiente. Cierto es que los SUV son los grandes protagonistas de sus ventas pero quien busque tener una dupla de garantías para moverse por el entorno urbano, puede que no encuentre mejores alternativas que los Picanto y Rio que hemos analizado aquí.

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