La berlina checa propone una alternativa de lo más electrizante con este Octavia iV que cuenta con un sistema PHEV y luce la etiqueta CERO. Nosotros lo hemos hedoprobado en profundidad. Estas son nuestras impresiones.

No hay duda. La electrificación es imparable. No importa cuál sea el segmento al que nos refiramos que habrá, al menos, una variante electrificada (ya sea total o parcialmente). En el caso que aquí nos ocupa, volvemos a encontrarnos con un modelo del Grupo Volkswagen tras el SEAT León e-Hybrid que hedoprobamos hace unas semanas. Hablamos del Skoda Octavia iV que vendría a ser su primo hermano en tecnología.

Y es que la berlina checa comparte entramado con el compacto español. Bajo su elegante carrocería de 4,69 metros de largo que únicamente se diferencia en el exterior por los logos iV y la toma de carga situada sobre el paso de rueda delantero izquierdo se esconde un sistema de lo más eficiente.

Antes de entrar en la conducción quiero volver a recalcar la calidad que desprende esta generación del Octavia, que se mantiene intacta respecto al modelo que ya probamos en su momento. Sí se ve mermada su excelente habitabilidad en lo que a capacidad de maletero se refiere ya que dado el sistema híbrido que monta la tenemos un hueco de 450 litros, es decir, 150 litros menos que en el Octavia normal. Por tanto ahora quizá se torne como más lógico optar por el Octavia Combi que cubica 490 litros frente a los 650 litros de los que parte el resto. La ventaja, que tenemos un práctico hueco bajo el piso para guardar los cables.

Poder combinado

Una pérdida que se debe, como decimos, al sistema híbrido enchufable que lo mueve. En esencia no es novedoso para nosotros pues es básicamente el mismo que impulsaba a los SEAT León eHybrid al combinar un bloque térmico de 1,4 litros y 150 CV con otro eléctrico de 115 CV para declarar una potencia conjunta de 204 CV con un par máximo de 350 Nm.

La batería colocada bajo los asientos (de ahí esa reducción en el maletero) tiene una capacidad de 13 kWh por lo que puede alimentar al motor eléctrico durante un total de 69 kilómetros, más que suficiente para que luzca la etiqueta CERO de la DGT. El encargado de gestionarlo todo es una caja de cambios automática DSG de seis relaciones que cuenta con un modo regenerativo que se activa automáticamente cuando activamos el modo Eco.

Con este rendimiento, el Octavia iV homologa un 0 a 100 km/h de 7,7 segundos y una punta de 220 km/h (140 km/h si circulamos en modo cero emisiones) registrando un consumo medio de 1 l/100 km.

Así va el Octavia iV

Pero la pregunta que nos hacemos en cada híbrido es ¿cumple lo que promete? Pues he de deciros que la realidad casi se acerca a la homologación oficial. Como en todo PHEV es vital que tengamos energía almacenada en la batería para conseguir un consumo bajo. Ficticio es casi ese gasto oficial a no ser que nuestro recorrido diario no supere los 50 kilómetros. De hecho el mejor registro obtenido en nuestra hedoprueba fue de 48 kilómetros en modo cero emisiones forzando la maquinaria eléctrica a funcionar de manera independiente y circulando bastante por carretera.

En el caso de equiparar el ámbito interurbano será sencillo incluso llegar a los 60 kilómetros. Ambos son datos muy buenos todo dicho sea de paso, pero a partir de ahí el motor de combustión entrará en funcionamiento y veremos cómo el gasto empieza a subir dado que hay más peso que arrastrar y que el motor eléctrico se ha quedado casi sin sustento. Por eso, lo más recomendable es activar el modo Hybrid desde el comienzo (siempre y cuando no estemos en circulación meramente urbana) y dejar que sea el sistema el que lo gestione. Con esta acción nosotros hemos conseguido registrar un gasto medio de tan solo 2,6 l/100 km con 9,5 kWh/100 km en el caso eléctrico.

La lógica nos dice que para obtener dichas cifras es casi indispensable que activemos el modo Eco aunque el sistema pierde bastante punch, haciendo que sea más lógico activar el Comfort. En el caso de que queramos tener siempre disponible esos 204 CV de potencia lo que tendremos que hacer será elegir el modo Sport.

Ojo, si asociamos la suspensión adaptativa DCC opcional podremos incluso variar la dureza de los amortiguadores a nuestro gusto. Además, con el programa Individual nos permite regular incluso en más posiciones de las estándar pasando de un Comfort mayor a una dureza superior si lo colocamos en cada extremo. La mayor pega es que para elegir todos y cada uno de ellos tendremos que recurrir siempre a la pantalla central).

En el caso de que nos quedemos sin batería, aunque en realidad nunca lo hace porque siempre se guarda un porcentaje para tener disponible todo el rendimiento) lo primero que notaremos es que el consumo aumenta hasta los 6,5 l/100 km. Lo siguiente, que la carga se estirará hasta casi las 6 horas si lo conectamos a una toma doméstica de 2,3 kW o menos de cuatro si lo hace a una de 3,6 kW, la potencia máxima a la que carga.

En cuanto al rendimiento, con el motor eléctrico prima la suavidad, no solo sonora sino también de empuje lo cual no implica que sea lento, pero es mucho más sosegado y progresivo. Cualidades que no pierde tampoco con el 1.4 TSI pero se nota más empuje, lógicamente. Eso sí, el tener un peso casi 300 kilos superior se nota ligeramente en las arrancadas pero no tanto en circulación urbana o en un tramo revirado.

En definitiva

Puede que muchos sigan sin ver la lógica a pagar cerca de 10.000 € más por un PHEV pero como en todo en esta vida todo depende de nuestro contexto. Quien pueda optar por cargarlo a diario tendrá acceso a un coche muy versátil, con una autonomía eléctrica elevada y una carga bastante aceptable en tiempo. El Octavia iV es una perfecta opción además para aquellos que buscan tener siempre las máximas bonificaciones gracias a ese sello CERO y además no perdemos un ápice de exclusividad ni de equipamiento pues con el acabado Style tenemos faros Full LED Matrix, faros antiniebla LED, acceso y arranque sin llave, park assist y cristales traseros tintados. La mayor pega, el peso extra que tiene que arrastrar pero, sobre todo, la merma en su capacidad. Menos mal que Skoda siempre anda preparada y los 450 litros de maletero siguen siendo de los mejores de su categoría. En nuestro caso, la elección se torna lógica con este Octavia iV si quieres un coche de lo más completo.

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